Tuvimos una idea, la diseñamos y desarrollamos. Cuando creíamos que estábamos listos para salir a producción y testear si nuestra aplicación tiene posibilidades de tener éxito, llega nuestro socio de California y nos comenta que una aplicación similar tiene features que nosotros no.
¿Qué hacemos? Postergamos el lanzamiento y seguimos gastando plata y tiempo para desarrollar algo que sólo está en nuestro mundo de fantasías, pero no sabemos si realmente sirve.
Para las oficinas de desarrollo que se involucran en estos proyectos el panorama no es más alentador. Cualquiera pensaría que es fantástico que te paguen más horas de trabajo y seguir facturando, pero la verdad es que sólo estamos perdiendo tiempo en un producto que tiene un 90% de posibilidades de morir en el olvido y además ser un monstruo sobrecargado de features que no sabemos si realmente significan una mejora.
Tenemos claro lo increíblemente difícil que es controlar esto, pero cuando cambias tu paradigma todo empieza a volverse más ameno.
Debes dejar de pensar que sabes todo respecto a tus usuarios y comprender que la única forma de entender si una herramienta sirve es probándola en el campo de juego. Mas, como tienes altas probabilidades de fracasar; es mejor fracasar pronto, gastando poco dinero, y rápido.
Ok, todos leímos Lean Startup, diseñamos nuestros MVP, los programadores utilizan desarrollo ágil, etc… Pero hasta el momento nadie está pensando mucho en cómo mantener enfocado al cliente y que el foco de todos nunca deje de ser el usuario.
¿Qué me importa desarrollar rápido un MVP si no centro mis esfuerzos en hacerle más fácil la vida al usuario? A a larga son los usuarios los que utilizan nuestra aplicación y la convierten en un éxito o un fracaso.
En Continuum se nos ha simplificado un poco esta hueste desde que Sergio Nouvel empezó a aplicar su metodología “Lean UX” con algunos de nuestros clientes.
“Darse un tiempo para diseñar un producto pensando en el usuario y dejar todos los cabos atados antes de empezar a desarrollar”. Eso es Lean UX, tomarse no más de una semana sentado con todas las personas que tomarán decisiones en el proyecto y alinearlos en definir cómo será nuestro producto pensando en los usuarios y acordar que nada cambiará hasta que nuestra hipótesis se concrete y se esté probando en el mercado.
Para mi como diseñador front me ha significado implementar rápido, teniendo los mockups ya bien definidos y terminando dentro de los planes de estimación. También me ha dado la solidez para decirle al cliente ante nuevos requerimientos: “Esto no cambia hasta ser terminado y testeado. No cambiaremos el scope basado en supuestos hasta una segunda iteración”.
Sé que sueno a infomercial, pero eso es lo que pasa cuando incorporas una buena práctica a tu esquema de trabajo. Ahora, para detalles de la metodología, creo que será necesario un post de Sergio dedicado, aunque veces basta con ver una de sus charlas. Por el momento los dejo con los slides de esta para empezar a familiarizarse.
Lean UX: Sergio Nouvel
Post: Felipe Funes – Frontender at Continuum








