Cómo saber si eres un ‘UX Chamuller’ (y qué hacer para dejar de serlo)

Chamullar (verbo). El acto de adornar oraciones con elementos innecesarios.

He aquí una lista de lo que he conseguido en mi vida gracias a chamullar:

  • Escapar de una paliza
  • Colarme en un concierto,
  • Conseguir pareja
  • Terminar la secundaria
  • Viajar sin documentos
  • Hacer que el primer párrafo de mi artículo fuera una lista para así parecer un redactor con recursos literarios. BOOM.

En general, mi relación con el chamullo ha sido buena, pero cuando traté de llevar esa experiencia al mundo digital  — y en especial al de la UX —  todo empezó a fallar.

¿La razón? Los usuarios. En un entorno cotidiano — “offline” — , los receptores de mi chamullo eran un público más o menos cautivo: tenía herramientas para retener su atención, como leer su postura corporal para adaptar mi discurso.

Entre otras herramientas más sofisticadas.

En cambio, en contextos digitales, el usuario elige qué contenido consumir y qué contenido pasarse ceremoniosamente por sus zonas más ocultas. Y, según las estadísticas, hay mucha información que termina en ese lado oscuro. De hecho, el Nielsen/Norman Group estima que, en un sitio promedio, un usuario solo lee el 20% del contenido.

Así que si quería que mi contenido entrara en la primera categoría, debía ser importante, especial, directo, y que responda a una necesidad de información.

O sea, todo lo contrario al chamullo.

Pero ¡ojo!, el ‘UX Chamulling’ va más allá de las palabras. También incluye imágenes, vídeos, colores, y demás elementos de una interfaz. Lo importante es saber detectarlo para luego evitarlo.

Y como un ‘UX Chamuller’ en recuperación, he logrado encontrar algunos síntomas, por ejemplo:

1. Utilizas frases ‘amigables’ en tus interfaces.

Entiendo tu postura, amigo UX: Quieres generar empatía y una real conexión con tus usuarios. Y para eso, utilizas frases lindas, amigables, que tocan el corazón de la gente.

Un botón tan largo no toca el corazón de la gente. De plano le atraviesa el pecho.

Como en mi caso de chamulling, apelar a estos sentimientos puede aplicarse en una conversación real, pero al trasladarse a una plataforma digital, las frases son sólo relleno. Parafraseando a Steve Krug en ‘Don’t make me think’:

Las frases amigables son como las conversaciones de ascensor: no tienen contenido, son sólo una forma de ser sociable. Pero la mayoría de usuarios web no tiene tiempo para ‘conversaciones de ascensor’, quieren ir directo a lo importante.

“Cómo apoyar a Typewolf: blablablablablablablabla”

2. Quieres diseños al estilo de Dribbble

Si la UX fuera un barrio problemático, Dribbble sería el que vende las drogas. Primero te invitaría a mirar lo que tiene, y te convence de que es lo mejor del mundo. Luego, te animaría a probarlo.

Y lo haces. Realizas tu diseño pensando en una gráfica que viste en Dribbble. A mitad de camino te das cuenta de que quizás algunos elementos no funcionan tan bien. Pero continúas. Ese es el problema con las adicciones: bloquean estas pequeñas alertas..

Tomen el ejemplo de este rediseño:

Se ve increíble y funciona perfecto… siempre y cuando vivas en un mundo en el que todos tus usuarios suben fotos profesionales con fondos simples, y donde a Facebook no le importa ganar dinero (¡ja!), pues no se han establecido espacios para la publicidad.

No tengo nada en contra de los diseños hermosos. Sí tengo todo en contra de los diseños que sacrifican funcionalidad por estética. Si estás forzando contenido para adaptarlo a tu bello diseño, estás siendo un ‘UX Chamuller’.

3. Utilizas ‘Lorem Ipsum’

Tengo un reto para ti: La próxima vez que quieras enviar un e-mail no lo redactes directamente. Utiliza primero Lorem Ipsum, y mira cómo queda. Cuando se vea bonito, ya puedes reemplazar el falso latín con el texto real que querías enviar en ese correo. ¿Te pareció una perdida de tiempo? Qué bueno, porque lo es.

Para tus diseños de webs o apps o cualquier interfaz, el resultado es el mismo: utilizar latín no te salvará de tu destino.

A diferencia de otras ocasiones en las que solo el latín te salvará de tu destino.

Y tu destino es que, eventualmente, tendrás que re-acomodar (o volver a hacer desde cero) tu diseño ‘loremipsum’ para adaptarlo al contenido real.

Para evitar esto, ningún proyecto de diseño debería empezar sin tener el contenido definido. Pero entiendo que eso no siempre es posible, y en ese caso vas a tener que redactar el contenido tú mismo.

“Pero Nico” — me dices con tu voz de dolor sit amet consectetur — “yo no sé redactar y probablemente lo que escriba sea incomprensible y terminen desechándolo”. Ah, ¿y qué pensabas? ¿Que tu cliente iba a leer tu Lorem Ipsum e iba a decir “Es exactamente lo que quería, utilicémoslo para vender mi producto, por favor”?

Si es realmente tu caso, te diría que es momento de aprender a redactar. Un UX Designer debe encargarse de brindar una gran experiencia a nivel visual, interactivo y de contenido. Si solo sabes manejar programas de diseño y esperar instrucciones, entonces no eres un UX Designer, eres un ‘chofer de mouse’.

4. Usas ejemplos que encajan perfectos en tu diseño

Tienes que crear una sección de perfil de usuario. Tu instinto UI te hace crear un card de 200 px de ancho, con una imagen de un sujeto sonriente (con lentes de carey, probablemente) y abajo un nombre muy ‘UX’: “Mark Hall”. Justo después del nombre, su fecha de nacimiento “2 de abril”. Lugar de Nacimiento: Lima. Todo encaja perfectamente en tu contenedor.

El problema con el mundo es que tiene muy poco de Mark Hall, y tiene mucho de Consuela Bananahamock Fernandez van Bronckhorst de Icorrobarrutia, nacida el 30 de noviembre en Ciudad del Cabo. ¿Está tu UI preparado para esto? ¿O creaste una interfaz que chamulla sobre su perfección?

5. Usas plantillas ‘tal-co’ (tal-como vinieron)

Déjame confesarte algo: Amo las plantillas. Están muy bien diseñadas, tienen efectos fantásticos, son responsive… básicamente el trabajo ya está hecho, y solo tienes que llenarlas de contenido, ¿verdad?

Bueno, sí. El problema es que en ocasiones las plantillas (hechas con Lorem Ipsum, probablemente) tienen muchos espacios para rellenar. Y en vez de adaptar la plantilla a las necesidades de tus usuarios, generas más contenido para llenar los espacios en blanco. (Esas itálicas son de puro juzgamiento.)

Ese contenido extra que generaste, esa foto que pirateaste de Shutterstock con la “búsqueda por imagen” de Google, ese titular con frases vacías, ese párrafo que parafrasea un contenido anterior… todo eso es chamullo al más alto nivel.

6. Escribes para Google (SEO)

Un ‘UX Chamuller’ entrenado sabrá alargar textos ad infinitum (¿loremipsum?) para poder incluir todos los keywords que permitan a Google indexar su página. El problema con este tipo de contenidos es que generan frustración: el usuario entró a tu página a buscar una respuesta, no a que le re-frasees la pregunta 10 veces en los tres primeros párrafos:

En este artículo te voy a contar cómo hacer para no escribir chamullo para el SEO. Estate atento para descubrir, en unos segundos, cómo no chamullar, florear, vender la pescá, cuando redactas para que Google detecte palabras clave en tu contenido.Mucha gente se pregunta ¿Cómo evitar el chamullo en las redacciones de Search Engine Optimization? En realidad es bastante simple dejar de chamullar cuando escribimos para los motores de búsqueda.

Pregúntate si el SEO está ayudando a tu empresa. Quizás hay más gente entrando a ver tu página, pero ninguna realmente se queda porque no encuentra lo que busca. O porque tu chamullo le impide llegar a su objetivo de usuario. O quizás porque los bombardeas con publicidad irrelevante.

Solteras en su área buscan chamullar.


Cómo dejar el ‘UX Chamulling’

Tres palabras: estrategia de contenido.

Hay mil formas de explicar lo que es, pero una con poco chamullo se resumiría así:

Toda pieza de contenido debe cumplir un objetivo específico.

‘Pieza de contenido’ es todo elemento que transmite información al usuario: Imágenes, videos, fotografías, íconos, texto, audios, tablas, números, infografías, etc.

Los ‘objetivos específicos’ pueden ser: informativos, de engagement, de empatía, de marketing, de branding…

Sobre esta información nueva, te hago la siguiente pregunta:

Cuando pensaste en hacer ese sitio web y automáticamente pensaste en poner una cabecera grande con un vídeo de fondo ¿lo hiciste porque tenías un objetivo específico para esa imagen? ¿o fue porque los chicos cool del barrio lo hacían y tu también querías ser popular?

Parte de tu recuperación de ‘UX Chamuller’ es notar que se puede seguir siendo cool sin tener que usar un header con vídeo o un efecto ‘parallax’ 👇

De hecho puedes ser ‘the coolest’.

“Pero Nico, en mi compañía / start-up / negocio / carrito sanguchero no hay un estratega de contenidos”

Entonces, querido UX Designer, tú debes asumir ese trabajo.

Si estás encargado del UX Research, asumir también el rol de Estratega de Contenido ayudará a emparejar el storytelling de tu producto con el que se muestra en tu interfaz.

Si eres diseñador de interfaces, es tu oportunidad de escalar al siguiente nivel y empezar a construir un producto coherente a nivel visual y de contenidos. Va a ser como redactar el guión de una telenovela, y luego encargarte del escenario y del maquillaje, ¿CUÁN GENIAL PUEDE SER ESO?

Pare de sufrir

Con estas lecturas recomendadas:

*El concepto de “chofer de mouse” lo tomé prestado de una charla de Daniel Mordecki sobre interfaces intuitivas.

2 comentarios en “Cómo saber si eres un ‘UX Chamuller’ (y qué hacer para dejar de serlo)

  1. Wanna be UX

    Oye, espera, entonces estoy siendo UX Designer cuando el cliente me manda un texto about que francamente inspira ganas de salir arrancando (mala redacción y falto de mensaje) y yo tímidamente se lo arreglo? Cuando me pasa esto sufro una dicotomía interna porque por un lado, solo me cotizaron un sitio web “super simple” y “no si nosotros te mandamos todos los contenidos”. Pero por otro lado, siento que TENGO QUE hacerlo porque en eso se juega también el resultado de mi trabajo visual, o sea, por buena mano gráfica que tenga, me daría vergüenza mostrarle a alguien un sitio hecho por mí, que esté mal escrito, o mal hecha la arq. de información, etc.

    Por estos días en la internet se habla muy mal de los “wanna be ux” (primos de los “ux chamuller”), pareciera que ser ux designer te pone en un escalafón superior. En mi defensa y en la de todos mis compañeros, creo que es un fenómeno dado por cuanto tienes alma de UX pero aun no has aprendido las herramientas para ejecutarlo metódicamente y de manera demostrable.

    Gracias por el artículo y saludos!

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    1. Nico Lozada Autor de la entrada

      ¡Hola y gracias por tu comentario!

      Voy a pecar de idealista, pero pienso sinceramente que tener alma de UX, como mencionas, significa comprarte el pleito. Sobre todo cuando uno recién empieza en esto, porque buena parte del trabajo es evangelizar y convencer. Y para hacerlo necesitas dar ese esfuerzo extra de investigar usuarios, hacer AI, redactar, etc. aunque al inicio no te lo paguen (luego la cosa mejora, aparentemente). Si ya lo vienes haciendo, eres un/una UX Designer en progreso.

      Y eso no es ser wanna-be-ux ni un UX Chamuller, desde mi perspectiva. Estos términos tienen la carga negativa de una persona que se jacta de ser algo que no es.

      Es como tu vecino que afirma ser DJ cuando en realidad hace playlists en Spotify. Por ahí que son playlists muy buenos, pero no es lo mismo que ser DJ que requiere concentración, conocer los ritmos, las entradas, las mezclas, los tonos, las texturas que aseguran que dos canciones pueden conectar sin un corte brusco.

      Igual, para llamarte UX Designer, no sólo basta con saber manejar Photoshop y Sketch, por muy bueno que seas, porque las experiencias no se diseñan con estos programas!

      Como dicen en inglés, ‘If you wanna talk the talk, you gotta walk the walk’.

      ¿Qué opinas?

      Responder

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